¿Cómo elegir un molinillo de café?


Si eres amante del café, probablemente hayas considerado moler tus propios granos con un molinillo de café en lugar de comprar el que ya se encuentran en los supermercados y tiendas especializadas.

La respuesta es simple: la pureza y frescura del café recién molido no tienen comparación. Después de ser molido, el café libera aromas que no pueden ser envasados inmediatamente. Este tiempo de espera necesario hace que el café molido envasado siempre pierda propiedades y matices en comparación con el café recién molido. Cuando muelas tu propio café, podrás apreciar matices y aromas que de otra manera pasarían desapercibidos.

Al elegir el molinillo de café más adecuado para tu hogar, debes considerar varios aspectos. Es importante conocer los diferentes tipos de molinillos disponibles en el mercado y debes tener claro qué tipo de molido necesitas para preparar tu café en casa. Esta tarea puede resultar complicada, por eso, hemos creado esta pequeña guía para ayudarte a elegir el molinillo que mejor se adapte a tus necesidades.

¿Qué molinillo de café me conviene?

Ningún tipo de moledora es necesariamente mejor que otro, simplemente hay que buscar el molinillo de café que mejor se adapte a nuestras necesidades.

La finura o grosor del molido depende de varios factores: del tipo de café, del grado de tueste que el café tenga (no todos son igual de permeables o resistentes al paso del agua), y también de la presión con que lo prensemos en el filtro de nuestra cafetera. Si el molido es más grueso del recomendado, tendremos que prensarlo un poco más de la cuenta.

Si por el contrario tenemos un café molido demasiado fino, entonces lo conveniente es ejercer menos presión a la hora de prensarlo para permitir que el agua circule un poco mejor. El prensado óptimo para preparar un espresso, según dicen los baristas, equivale a ejercer una presión uniforme de 20 Kg por toda la superficie del café ya en el filtro.

Características clave de un molinillo de café

Cuando se trata de disfrutar de una taza de café perfecta, no subestimes la importancia de un buen molinillo de café. Es crucial encontrar un molinillo que se ajuste a tus necesidades para obtener resultados excelentes.

En primer lugar, debe ser capaz de dosificar correctamente el café, recomendándose alrededor de 7 u 8 gramos de café por taza. Además, es esencial que el molinillo no transmita aromas ni sabores extraños al café durante el proceso de molido. Este riesgo puede surgir cuando las muelas o cuchillas metálicas se calientan en exceso durante el proceso.

Para evitar el sobrecalentamiento, los molinillos más avanzados utilizan tecnología de vanguardia, convirtiéndose en auténticas máquinas especializadas en moler café. Estos molinillos incorporan características como muelas cerámicas en lugar de muelas de acero, ya que las cerámicas generan menos calor. Además, aumentan la superficie de las muelas o cuchillas para una mejor disipación del calor. Algunos modelos incluso utilizan sistemas de reducción de velocidad en el motor rotatorio.

Estas innovaciones tecnológicas garantizan un molido óptimo sin comprometer los sabores y aromas naturales del café. Al elegir un molinillo de café, ten en cuenta estas características clave para asegurarte de obtener los mejores resultados en cada taza que prepares.

Recuerda que un molinillo de café de calidad es una inversión a largo plazo para mejorar tu experiencia cafetera y disfrutar de la frescura y calidad de un café recién molido en cada momento. Explora nuestras recomendaciones y guías de compra para encontrar el molinillo perfecto que se ajuste a tus preferencias y necesidades.

Consejos para elegir el mejor molinillo de café

Lo más importante es saber en qué aspectos debes fijarte antes de comprar un molinillo de café. A continuación, te ofrecemos consejos y parámetros clave para tener en cuenta:

1. Operación: Existen molinillos manuales y eléctricos, cada uno con sus ventajas e inconvenientes. En esta guía, analizaremos en detalle ambos tipos para que puedas tomar una decisión informada.

2. Capacidad de almacenamiento: ¿Necesitas moler grandes cantidades de café de una vez para almacenarlo posteriormente? ¿O prefieres moler solo la cantidad exacta que vas a utilizar en tu cafetera? Los molinillos manuales más pequeños suelen tener una capacidad de aproximadamente 30 gramos, mientras que los mejores molinillos de café profesionales pueden almacenar hasta 250 o 300 gramos de café en grano.

3. Mecanismo de molienda: Existen molinillos de cuchillas y molinillos de muelas. Los molinillos de cuchillas son más económicos, pero no muelen el grano de manera uniforme y pueden transmitir sabores no deseados al café. Si eres exigente con tu espresso, es recomendable optar por un molinillo de café con muelas.

4. Materiales: Las cuchillas o muelas de aluminio o acero pueden calentarse debido a la fricción y desgastarse más rápidamente. Es preferible buscar un mecanismo de molienda con muelas de acero endurecido, con algún tratamiento especial, o directamente muelas cerámicas.

5. Precisión/Grados de molienda: Es fundamental que el molinillo te permita ajustar el grosor de la molienda para obtener el tamaño de grano adecuado para tu café. Los molinillos manuales se pueden calibrar manualmente con gran precisión, mientras que los molinillos eléctricos suelen ofrecer niveles o configuraciones predefinidas.

6. Dosificador: Los molinillos de gran capacidad suelen incluir un dosificador que suministra la cantidad precisa de café molido (normalmente entre 6 y 8 gramos) para tu filtro o recipiente. Si tu molinillo no tiene dosificador, tendrás que medir visualmente la cantidad de café molido que deseas utilizar en tu cafetera.

Teniendo en cuenta estos parámetros, podrás seleccionar el molinillo de café perfecto que se ajuste a tus preferencias y necesidades. Recuerda que elegir un molinillo de calidad es esencial para disfrutar de un café excepcional en cada preparación. Explora nuestras recomendaciones y guías adicionales para obtener más información y hacer la elección correcta.

Molinillos de café eléctricos y manuales

Molinillos de Café Manuales

Molinillo de café manual

Descubre las ventajas del molinillo de café manual para obtener un molido limpio y preciso. Si buscas moler una cantidad pequeña de café en monodosis, un molinillo manual es tu mejor opción frente a los eléctricos de gran tamaño.

Aunque los molinillos manuales son más lentos que los eléctricos, esta característica preserva la pureza del café al evitar el calentamiento excesivo de las muelas y los sabores no deseados. A diferencia de un molinillo eléctrico, donde basta con pulsar un botón, un molinillo manual te permite controlar el proceso a través de una manivela, garantizando resultados excepcionales.

Es importante tener en cuenta que los molinillos manuales pueden presentar dificultades para regular el grosor de la molienda, especialmente en los niveles más finos. En general, el molido tiende a ser más grueso en comparación con los molinillos eléctricos.

Limpiar un molino de café manual

El proceso de limpieza de un molinillo de café manual es esencialmente el mismo que el de los eléctricos, con la ventaja de no tener que preocuparse por elementos como la tolva o el dosificador. Simplemente desmonta el mecanismo y utiliza el pincel para eliminar los residuos de café molido que puedan quedar.

Otra técnica tradicional pero efectiva es limpiar el molinillo de café con arroz. El arroz actúa como un absorbente y secante, eliminando los aceites del café y dejando el interior del molinillo limpio y libre de olores.

Sin embargo, hay una regla importante que nunca debes olvidar: nunca sumerjas tu molinillo de café en agua. Esto puede provocar la oxidación de los mecanismos internos si no se secan correctamente, e incluso puede hacer que los residuos de café se adhieran aún más si el molinillo tiene componentes de madera.

Molinillos de Café Eléctricos

Molinillo de café eléctrico

Descubre las ventajas de los molinillos de café eléctricos, la elección preferida de los amantes del café que desean tener el control de su molienda. En comparación con los molinillos manuales tradicionales, los molinillos de café eléctricos son más rápidos, potentes y permiten un ajuste preciso del grosor. Cambiar entre diferentes configuraciones de grosor es más sencillo para el usuario promedio en un molinillo eléctrico que en uno manual.

Los molinillos eléctricos de café de alta gama ofrecen una amplia variedad de grosores, lo que garantiza resultados óptimos sin importar la cafetera o el tipo de café que prefieras. Puedes obtener molidos extrafinos para preparar espressos o molidos más gruesos para cafeteras de émbolo o de goteo, como la prensa francesa.

A la hora de elegir un molinillo eléctrico, es importante considerar características y parámetros específicos que no se aplican a los molinillos manuales. Algunos de estos aspectos clave son la capacidad de la tolva, la potencia del motor y, sobre todo, el tipo de muelas (cónicas o planas) y su tamaño. Las muelas de mayor diámetro disipan mejor el calor y presentan menos riesgo de sobrecalentamiento.

Limpiar un molino de café eléctrico

Cuando se trata de molinos eléctricos, que suelen ser más complejos, el proceso de limpieza puede ser un poco más laborioso que con los manuales, debido a la presencia de varios componentes. Afortunadamente, con estos consejos sencillos podrás mantenerlo impecable:

  • Utiliza un pincel o cepillo pequeño, a menudo incluido con el propio molino, para limpiarlo.
  • Presta especial atención al canal que conecta la tolva con el molino, ya que aquí suelen quedar granos atascados. Antes de desmontar la tolva para limpiarla, asegúrate de cerrar correctamente este canal.
  • Pon en marcha tu molino de espresso sin agregar café, de esta manera se muelen los residuos que puedan quedar en su interior. Recoge los residuos resultantes y espera un momento para que las muelas se enfríen.
  • Utiliza el pincel o cepillo para limpiar a fondo las muelas (o las cuchillas en caso de molinos básicos). Si deseas una limpieza más exhaustiva, puedes desmontar por completo el molino y limpiar cada una de las partes.
  • Por último, no olvides revisar dos elementos que también pueden acumular restos: el dosificador (si tu molino lo tiene) y el canal de salida hacia el exterior.